Sin embargo, el sistema actual presenta problemas significativos. Por un lado, la exigencia de justificantes médicos por cualquier falta de salud, incluso por malestares leves como un resfriado común, satura los servicios de salud. Padres de familia se ven obligados a acudir a consultas médicas innecesarias solo para obtener el documento, lo que incrementa los costos familiares y las listas de espera en centros de salud públicos. Por otro lado, en sectores socioeconómicos vulnerables, el acceso a atención médica oportuna es limitado, lo que coloca a estos estudiantes en desventaja frente a la normativa escolar.
Es fundamental entender quién tiene la obligación legal de justificar las faltas: justificantes medicos escolares
A quien corresponda: