The story takes place in a massive garbage dump (the city's landfill). Señor Luna, an elderly man who has spent his life sorting through trash to find recyclables, is approaching retirement (or the end of his physical ability to work).

Así, la novela no solo narra la historia de un hombre, sino que, a través de su nombre y su último acto, nos muestra que cada ser humano lleva dentro un “último trabajo” que, al completarlo, le otorga la posibilidad de cerrar su círculo vital con dignidad.

Cada recuerdo de Luna está teñido de culpa: la muerte del compañero en la fábrica, la pérdida de dinero a un amigo, la infidelidad emocional a su esposa. El “último trabajo” actúa como rito de paso que le permite enfrentar esas deudas morales y, al aceptar sus errores, alcanzar una forma de redención personal.